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Video: Nacimiento

El parto se produce normalmente al final del noveno mes de embarazo. En la mayoría de los casos, la madre es asistida por una matrona o por un médico obstetra.

El feto flota en el líquido amniótico. Está conectado a la placenta por medio del cordón umbilical.

Su posición indica que está listo para nacer: su cabeza apuntando hacia abajo, sobre la pelvis materna.

El parto comienza por el trabajo de parto. Éste se caracteriza por contracciones involuntarias del músculo de la pared uterina: el miometrio.

Al principio, las contracciones se producen cada aproximadamente 10 minutos y son bastante cortas.

Su frecuencia y duración aumentan luego progresivamente.

El feto es empujado hacia la base del útero, donde su cabeza empuja hacia abajo sobre el cérvix uterino.

Se produce entonces lo que se llama el borramiento del cuello uterino.

La cabeza del feto avanza un poco más mientras se dilata el cuello uterino.

Cuando la dilatación está completa, su diámetro de apertura es de alrededor de 10 centímetros.

Generalmente, en ese momento se produce la ruptura del saco amniótico.

El líquido amniótico escurre y se pierde.

El trabajo de parto ha terminado. Puede durar en promedio 7 u 8 horas, si se trata de un primer parto.

La etapa siguiente es la expulsión del feto. Ella es mucho más rápida, dura aproximadamente 30 minutos.

Las contracciones ocurren ahora cada 2 minutos. Duran alrededor de un minuto y son muy intensas.

La madre debe sin embargo ayudarle al feto a avanzar, contrayendo voluntariamente sus músculos abdominales.

La cabeza del feto avanza por la vagina, rotando simultáneamente.

Comienza a salir mientras se levanta.

Luego, la matrona o el doctor toma al bebé por la cabeza y lo gira para facilitar el pasaje del primer hombro (…) luego del segundo (…) y finalmente del resto del cuerpo.

Es el nacimiento.

El cordón umbilical se corta. Sobre el vientre del bebé, la cicatriz dejada por el cordón se transformará en el ombligo.

El parto no ha acabado completamente para la madre.

De hecho, a pocos minutos de la expulsión, las contracciones comienzan nuevamente.

Ayudada por el médico, la madre expulsa la placenta.