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Tomografía computarizada

La tomografía axial computarizada (TAC) o tomografía computarizada (TC) es una técnica radiológica. Al igual que la radiografía, utiliza rayos X. Se basa en el principio de absorción diferencial de los rayos X por los tejidos, el que explicamos en nuestro estudio de la radiografía.
El término “scanner” se refiere al aparato utilizado para realizar el examen.
Está compuesto por una mesa móvil sobre la que el paciente se acuesta y por un tubo emisor de rayos X, que gira en torno al paciente.
Funciona de la siguiente manera:
Detectores miden la intensidad de los rayos emitidos por el tubo. 
Al extremo opuesto, los receptores, constituidos de sensores digitales,  registran la intensidad recibida después de atravesar el cuerpo del paciente.
Este dispositivo está conectado a un ordenador, el cual procesa la información digital.
La diferencia de intensidad entre los rayos incidentes y los emergentes, calculados para distintos ángulos, permiten la obtención de una imagen en niveles de gris.
Cómo los rayos penetran perpendicularmente el eje principal del cuerpo, las imágenes que se obtienen corresponden a cortes horizontales.
El paciente se mantiene acostado. Para explorar una región completa, por ejemplo el abdomen, se realizan una serie de cortes.
Mientras el tubo gira y emite rayos, la mesa se desplaza a velocidad constante, una ínfima distancia cada vez.  
El técnico visualiza las imágenes en tiempo real sobre la consola de un ordenador.
Éstas serán luego interpretadas por un radiólogo.
Recordemos que la imagen radiológica es una vista proyectada en la que todos los órganos se superponen sobre un mismo plano.
El scanner produce vistas de cortes. Pero además, el procesamiento computacional de una sucesión de cortes permite reconstruir una imagen en 3 dimensiones. El médico dispone así de una preciosa herramienta para localizar y evaluar, por ejemplo, la profundidad de una lesión. 
Además, una imagen de scanner posee mejor resolución en contraste.
(…)
Al igual que en las radiografías, los tejidos radio-transparentes son sólo visibles cundo se utiliza un medio de contraste. Esta reconstrucción de las arterias cerebrales, por ejemplo, sólo se pudo realizar gracias a la inyección de un producto de contraste a base de yodo.
El poder de un scanner reside en gran medida en su procesamiento informático asociado. Gracias a éste, el médico puede reconstruir los planos observados (…) superponer los tejidos (…) y navegar así al interior del cuerpo reconstruido del paciente.
Es importante notar que la endoscopía virtual, como su nombre lo indica, es una manera no invasiva de observar el interior de un conducto, como los bronquios en esta secuencia.
Esta técnica, relativamente reciente, requiere de un tipo de scanner específico – llamado modelo espiral – y de un programa computacional costoso, pero su utilización se sigue desarrollando.
Como esta técnica utiliza rayos X, debemos tomar las mismas precauciones que con las radiografías, es decir una limitación en el número de exámenes.
Notamos también que los aparatos son cada vez más eficientes, y que la cantidad de radiación recibida por el paciente no es mucho mayor que en el caso de una radiografía.
Existe también un riesgo de reacción alérgica a los productos de contraste yodados, pero este efecto se puede limitar.
Notamos, finalmente, que el scanner es un examen costoso tanto en cuanto a materiales como a tiempo, y que se deben seguir cuidadosamente todos los procedimientos indicados.